"Que tu alimento sea tu médico y que tu comida sea tu medicina." Así decía Hipócrates, padre de la medicina moderna. Es de vital importancia nuestra alimentación para desintoxicar el cuerpo: es muy importante que tu cuerpo, tu templo, sea limpio en su vientre y en su sangre.
Limpiar la sangre y el vientre
La sangre se limpia tomando mucha agua, entre dos y tres litros por día, y aumentando la ingesta de arroz en forma diaria. El vientre se limpia con plantas verdes, acelga, radicheta, calabaza, y sopas de colores de la naturaleza, que además son muy energizantes y antidepresivas.
Los cereales puros son también alimentos de purificación y energetización, siendo los granos altamente energéticos.
Primero purificar, después energizar
Cabe señalar que primero va la purificación y luego la ingesta de alimentos energizantes: de lo contrario, poner más energía donde hay toxinas solo agrandaría el ego, y esto serviría para sufrir más en lugar de limpiar y energetizar.
Es un tema muy importante ayunar por lo menos una vez por semana, pudiendo hacer ayunos de sopa, agua o jugos, alternando esto semana a semana. Así se limpian aún más los intestinos y, por lo tanto, la energía del cuerpo.
— Sandra Catena, Terapias Milenarias